Hace muchos años en Llolleo vivía una pareja que eran muy felices, tenían tres hijos un niño de 7 años y dos niñas de 4 años y 2 meses de edad, el esposo de la mujer tenía un muy buen trabajo y siempre llevaba el sustento a la casa, nunca les faltaba nada por lo que la esposa no tenía la necesidad de trabajar y por eso solo se dedicaba a los quehaceres del hogar y cuidar a los niños. Esta hermosa familia era muy conocida en la comunidad pues decían que eran el matrimonio perfecto y que sus hijos eran los más educados del poblado.

Un día el esposo de esta mujer callo en cama por un par de días, al principio pensaron que era una enfermedad pasajera pero con el paso de los días se dieron cuenta que algo estaba mal y pidieron al doctor fuera para ver qué era lo que tenía, el medico del poblado les dio la noticia de que la enfermedad del señor era incurable.

La esposa decidió trabajar para poder mantener los gastos de la casa y comprar las medicinas que su esposo necesitaba para tener una vida tranquila, comenzó lavando ropa ajena y después haciendo quehaceres en otras casas, mientras su hijo mayor le ayudaba cuidando a su esposo y sus dos hermanas, en ocasiones el pequeño también hacia de comer para que cuando ella llegara tuviera algo que llevarse a la boca. El tiempo pasó y la enfermedad de su esposo avanzaba pero el dinero que ganaba ya no le alcanzaba para casi nada, una tarde mientras la señora lavaba ropa su esposo falleció.

La señora sufrió una fuerte tristeza y dejo de trabajar ya no pudo pagar la renta de la casa donde vivían y el dueño de la casa los corrió, la señora y los niños comenzaron a vagar por las calles de Llolleo pidiendo limosna para poder aunque sea llevarse un taco pero la gente no siempre le daba y lo poco que les daba era para sus hijos.

Una tarde la se vio a esta mujer subiendo con sus 3 hijos a una colina, se dice que ella fue a ese lugar para poder preguntarle a dios que había hecho mal ella y porque si había sido tan buena ahora estaba pasando por esa desgracia.

Algunas personas dicen que se le escucho llorar y pedirle a dios que la convirtiera en piedra para terminar con su sufrimiento, tiempo después se le dejo de ver a ella y a sus hijos; cuando miraron a la colina donde se le vio se dieron cuenta de que en ese lugar había una roca por lo que la llamaron piedra de la viuda.