Yo solía Vivir como pastor en el Condado de Argyll en el Oeste de Escocia cuidaba de mi hijo Balfur de 10 años y de mi sobrino Hamish de 15 mi esposa había fallecido dos inviernos atrás y me había dejado a cargo de la granja y de dos jóvenes inquietos, el trabajo no era difícil llevaba a los chicos conmigo sacábamos las ovejas a pastar, me ayudaban en la fabricación de queso y crema de cabra ¡¡la mejor del condado!! hací como también en los deberes de la casa Balfur era un joven con modales, respeto a sus mayores y de gran obediencia y Hamish bueno Hamish hacia lo que todo joven de 15 años, rebelde, inquieto y muy soberbio; cuando podíamos salíamos a caminar a los verdes paramos que rodeaban la propiedad visitábamos los frondosos bosques aledaños sus cascadas, ríos y ojos de agua, algo que su madre hacia con frecuencia con ellos, ella tenía la costumbre de que cada que recorría eso lugares hací fuese para levantar una pequeña bellota o cortar un insignificante champiñón del campo pedís permiso al bosque y sus habitantes y como pago siempre dejaba pequeños sorbetes de crema a la cercanía de un árbol o un rio, Balfur aprendió lo que su madre le había enseñado y por ende realizaba los mismos rituales en nuestras salidas, el comentaba que mi difunta esposa les contaba de seres invisibles al ojo humano, de diversas formas, tamaños y temperamentos comentaba que ellos eran los guardianes de la naturaleza y que solicitaban se les pidiera permiso para realizar cualquier alteración al entorno.
Hamish por su parte argumentaba que eran solo tonterías y que si la tierra era nuestra debíamos explotarla para tener mejor economía.
Fue a finales de otoño, había echó demasiado calor toda la temporada y había decidido llevar a los chicos a tomar un baño al estanque al terminar los deberes, eran aproximadamente las media tarde todo había quedado listo comente a los muchachos que alistaran las trampas de pescar y ropa seca ya que visitaríamos el estanque a tomar un respiro, ellos se prepararon y dimos marcha todo el camino Balfur contaba historias de los pequeños seres del bosque y como ellos lo visitaban cada noche y le advertían que en el estanque había seres temperamentales que no era conveniente agitar sus aguas; llego el momento en el que Hamish explotó de risa y comentó que solo eran patrañas que nada de eso era cierto y el lo demostraría.
llegamos al estanque e inmediatamente Hamish arrojó piedras y comenzó a maldecir sus aguas riéndose de su primo y gritando estos son tus amigos no tienen el valor de venir y reprenderme, prosiguió la tarde Hamish pescado que atrapaba lo arrojaba decapitado al estanque, llego la hora de partida Hamish como ultima burla a su primo orino a la orilla y comentó que a pesar de todo había llegado la hora de retirada y aun no le sucedía nada, Balfur al ver que no sucedía nada mencionó que quizá solo eran historia infantiles y no existían los mencionados seres quizá solo fue producto de su imaginación, una de las trampas callo al agua y comenzó a adentrarse al estanque Hamish brinco al agua y corrió tras ella Balfur ddecepcionadoy con el orgullo en los suelos se arrojo al estanque sin pedir permiso cosa que hacia cada vez que tomaba un baño en este; los chicos se adentraron al estanque y subieron a una pequeña isleta que se formaba al centro, a lo lejos pude percatarme como una pequeño grupo de lirios y juntos comenzaron a avanzar a ellos no preste mucha importancia quizá una corriente de aire las estaba moviendo, eche una ligera risa y les grite que ya era tarde y apresuraran el paso, al entrar al agua observe como Hamish era succionado al fondo de los lirios, Balfur se arrojo a salvar a su primo de morir ahogado y de la nada comenzó la desesperación dentro del agua corrí a su rescate plantas y limo detenían mi avance alentando mis movimientos, mientras avanzaba podía ver demasiado chapoteo, burbujas que emanaban del fondo del agua y gritos, gritos y gritos de dolor y muerte al llegar donde ellos estaban hundiéndose metí mis manos para sacarlos forcejeando Contra algo tan fuerte que si hubiese seguido tratando me hubiese hundido de igual manera al sacar mis manos, vi el horror de mi vida, mechones de cabello con trozos de carne en una y en la otra el brazo del pequeño Hamish, en el agua solo podía distinguir trozos de carne, sangre y vísceras; después de la tragedia cada noche encontraba pedazos de piel humana en mi pórtico, noche tras noche…..
maldigo a esas criaturas, arrebataron mi único aliento de vida que me quedaba las buscare, las buscare y matare..