Marcela estaba muy enamorada de su novio, quería casarse, no hacía sino hablar de la boda; del vestido, el bouquet, las damas, el pastel, las tarjetas y demás arreglos. No obstante toda la familia estaba en contra de ese compromiso, tanto así que su hermano mayor la amenazó para que no siguiera con ese hombre, no lo querían para ella.
Cerca de la fecha fijada para la boda en la iglesia Nuestra Señora del Carmen, se enteró que su novio la había dejado y vivía con una mujer. A partir de allí se encerró en su cuarto a gritar y llorar, dejó de comer y de hablar, pasaron los días y no reaccionaba.
Sus hermanos preocupados por Marcela se reunieron para hablar del problema y ayudarla a salir de ese estado. En ese momento llegó una sobrinita diciendo.
_Mami mi tía Marcela se está meciendo.
_Hay niña anda a jugar, deja el fastidio, no molestes a tu tía.—Y siguieron tomando café. Al rato la niña volvió a decir lo mismo.
_Mami mi tía se está meciendo.

A la insistencia de la niña fueron al cuarto para encontrar la espeluznante escena que Marcela se había ahorcado, había subido sobre la vieja máquina de coser y rodándola quedó colgada acabando con su vida un día 14 de Febrero “Día de los Enamorados”, lamentablemente no pudieron hacer nada, era demasiado tarde.

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Entonces su hermana mayor la vistió con su vestido de novia por dos razones; una porque tenía mucha ilusión de casarse por la iglesia, y otra porque según reza la antigua tradición cuando una mujer muere virgen deben vestirla de blanco para enterrarla.
Lo más extraño de esta triste historia es que Marcela mientras lloraba y se lamentaba por la traición de su novio hizo un testamento explicando lo que quería que se hiciera después de su muerte, dejando todas sus pertenencias a sus amistades; su secador de pelo, sus royos, su ropa, a mi me dejó sus pinturas de uñas en una hermosa caja de latón donde siempre las guardaba.
16684086_1360288497368844_4582297420906244907_nA cada hermano le dejó una carta sellada menos con el que había peleado, pero tenían temor de leerlas, no obstante solo una de las hermanas se atrevió, y menos mal pues luego la PTJ (Policía Técnica Judicial) confiscó las cartas y se las quedó como evidencia y los demás nunca supieron hasta el sol de hoy que decían esas cartas.
Y así murió Marcela de amor un día 14 de Febrero ahorcándose por la traición de su novio. Una triste muerte que su familia nunca ha dejado de llorar.